Referéndums: plazos, mayorías y nacionalidad. El caso de Quebec e Irlanda del Norte

Es una obviedad decir que nunca dos países son iguales.

Pero no obstante, las sociedades experimentan cambios que pueden responder a fenómenos a la vez individuales y generales.

Como son los movimientos secesionistas en naciones democráticas y de cierta longevidad y tradición como Canada y Reino Unido.

Estos países establecieron los primeros ejemplos prácticos de este tipo de consultas en regímenes democráticos occidentales.

Es de constatar que el precedente canadiense no fue reflejado directamente en las resoluciones del Reino Unido, excepto en el concepto de la nación como unidad soberana.

El texto siguiente intenta resumir las situaciones legales de Quebec e Irlanda del Norte.

El caso quebequés

Tras los dos referéndums, apenas separados por quince años, de independencia en Quebec. El gobierno canadiense estimo necesario pedir consejo la corte suprema en tres areas, secesión unilateral, derecho de autodeterminación, y eventual conflicto entre leyes internacionales y nacionales. Una cuarta pregunta, la capacidad de la corte para emitir resoluciones en estos asuntos, fue añadida por el representante del gobierno regional separatista. La respuesta, bajo el nombre de la ley de claridad, determinaba las condiciones jurídicas necesarias para similares futuras consultas.

Según dicha resolución los derechos democráticos son inseparables de las obligaciones constitucionales. Por tanto se rechazaba el derecho a convocar unilateralmente una consulta de secesión a la población de Quebec. Derecho solo aceptado donde exista un imperio colonial, explotación o carencia de derechos humanos.

Se establecía la necesidad de obtener una mayoría clara y elaborar una pregunta también clara. Se especificaba también, la necesidad de establecer los derechos adquiridos del resto del país y especialmente, de los derechos de las minoras, tanto nativas como canadienses.

A modo de ambigüedad constructiva, el tribunal rehuía especificar la cuantía de una mayoría clara, dejando el asunto a la negociación política. Para algunos en el bando secesionista, clara significa la mitad mas uno, para otros una mayoría cualificada. Si la primera interpretación fuese valida, seria licito preguntarse porque el tribunal tuvo la necesidad de añadir el calificativo “clara” a la palabra mayoría. Es quizás mas razonable pensar, que el tribunal querría indicar aquella mayoría que por su limitada cuantía pudiese ser cualificada de fugaz o pasajera.

Irlanda del Norte: mayoría simple y dobles nacionalidades

Igualmente el Reino Unido sigue la misma doctrina: la consulta solo se puede convocar si es aprobada por el parlamento de la union. Si bien es cierto que esta resolución del tribunal constitucional canadiense respecto al establecimiento de una mayoría clara ha sido entendida como la mitad de los electores mas uno, en el pasado referendum. Fue así, aunque con condiciones, en otros anteriores, y tal vez sea así de nuevo, en futuros casos.

Por el momento la doctrina constitucional jurídica británica solo contempla, como establece el tratado de paz de Irlanda del Norte (Constitutional Issues, p.3), la posibilidad de un referendum en Irlanda del Norte e Irlanda que permita la union de ambas partes por mayoría (esta si sin cualificar). El acuerdo constituye por otro lado, la aceptación por la población y la Republica Irlandesa de la partición de la isla, en función del derecho de autodeterminación de la población por provincias e ignorando las fronteras históricas de la nación irlandesa.

Es posible que, considerando el peculiarísimo origen de la partición y el enorme sufrimiento y division que esta situación a causado por cerca de un siglo; seria imposible en estas circunstancias establecer un criterio de mayoría cualificada, para poder realizar la union de Irlanda del Norte con la Republica de Irlanda. Tal vez este aquí, el origen de la reluctancia del Reino Unido a establecer el criterio de mayorías claras o cualificadas en el referendum escocés.

El caso del referendum europeo se puede considerar cualitativamente diferente porque es  fácilmente reversible en el plazo de una generación (nota, generación establecida en quince años por el tratado de paz arriba enlazado) y si puede por tanto alterarse si cambia la opinion publica.  En contraste, una secesión escocesa hubiese significado, en palabras de Cameron, que nadie discutió “salir y tirar las llaves

La influencia del conflicto irlandés también se puede sentir en la posibilidad, contemplada en el tratado, de mantener en el caso de una futura reunificación, la doble nacionalidad británica e irlandesa, a los ciudadanos de Irlanda del Norte.

Cuando no se fijan periodos de vigencia los referéndums se convierten mas en un ejercicio de opinion que en una forma de resolver un asunto de forma permanente.

Recientes ejemplos son los intentos del SNP o del candidato alternativos n del Partido Laborista de volver a convocar nuevos referendums para intentar cambiar el resultado de las consultas sobre la independencia escocesa o la permanencia en la Union Europea.

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